No
he podido evitar escribir este post porque estoy muy indignada.
Escribí
aquí hace un tiempo una reseña del libro La Cúpula, de Stephen
King, que me gustó mucho. No soy para nada fan del autor ni del
género, pero este libro me pareció muy bueno.
Aunque
me habían advertido, ayer empecé a ver la serie homónima que
empezaron a emitirla en Antena 3, aunque ya hace semanas que se
estrenó en EEUU, y me enfadó desde el minuto uno.
En
el libro, los protagonistas están muy bien definidos y cada uno
tiene su papel. Por ejemplo, el protagonista Dale Barbara es bueno,
sin tonos grises, y en la serie lo han cambiado. Así como los malos
malísimos del libro, que también los hay, los han querido suavizar.
Hay
muchos más cambios. Como que la Cúpula del libro tiene forma de calcetín y la de la serie parece una de esas mamparas de cristal para resguardar comida. También hay personajes inexistentes (como la mujer de Duke Perkins, que no existe en la serie, o el marido de la periodista, que no lo hay en la novela) u otros que cambian de
lugar, de rol o de parecer. Pero estos son las principales
diferencias, por el momento.
No
es la primera vez que pasa. Pues Stephen King parece venderse al
mejor postor. Han hecho auténticos desastres con muchas de las
adaptaciones de sus libros, no hay más que ver el horror que es la película El cazador de sueños. Pero a mí ninguno me había gustado
tanto como éste y me daba un poco igual.
Recomiendo
encarecidamente el libro a todo el mundo al que, aunque es muy largo, no le
sobra ni una página. Y sobre la serie... no creo que la pueda seguir
viendo, pues me va enfureciendo por momentos.
¡Nos
leemos!
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