Aunque
Pupila de Águila, de Alfredo Gómez Cerdá, es el típico
libro que te mandan leer en el instituto, yo lo leí ya de más
mayorcita y por placer. Aquí cuento lo que me pareció.
Título:
Pupila de Águila
Autor:
Alfredo Gómez Cerdá
Año
de publicación: 1989
Número
de páginas: 192
ISBN:
9788434827646
Género:
Juvenil, intriga
SINOPSIS:
Martina
es una joven que, nacida en una zona geográfica montañosa, vive en
Madrid por exigencias de su formación académica. Un día, la
muchacha se ve sometida a una leve intervención quirúrgica. En el
hospital en que la intervienen conoce a Igor, un joven de su misma
edad, lleno de problemas. El muchacho intenta resolverlos por medio
del absurdo: el suicidio. La visión de Igor en un estado
aparentemente comatoso produce en Martina una terrible impresión. Y
es que, además del hecho en sí, esto le recuerda una tragedia
sufrida en carne propia: la muerte de su hermano Toni, a quien
adoraba, en un misterioso accidente ocurrido en Madrid. Poco a poco
va naciendo una profunda amistad entre Martina e Igor que luego se
transforma en un amor juvenil, donde la necesidad del otro tiene
imperativos de encuentro por encima de todas las dificultades. Más
tarde, Martina se impone el deber de averiguar que sucedió realmente
con su hermano, bajo qué circunstancias murió y en qué ambiente se
desenvolvía. Finalmente descubre la verdad y la joven tiene que
enfrentarse ante la cruda realidad de los caminos de la delincuencia
que había seguido su hermano Toni y que le costaron la vida. Al
terminar el curso escolar regresa, un tanto desencantada, a su
pueblito de la montaña. Parece ser que sus lazos con Igor se han
roto para siempre. El reencuentro es prácticamente imposible. El
único dato que Igor conoce de la aldea donde Martina está pasando
el verano con su familia es que está cerca de un pueblo que huele a
galletas. Sin embargo, este hecho no amilana al enamorado, quien
comienza una peregrinación para encontrarla. Con aquella información
elemental y el fuego que ha puesto en su interior Igor empieza a
andar el camino del encuentro consigo mismo y la razón de su
regeneración.